Cosechas de un recorrido por Islandia

Leslie González, quien sigue de forma activa nuestras publicaciones en redes sociales, es presidenta de la Escuela de Fútbol Lontué. Allí entrenan sus tres hijos: Diego, Matías y Sebastián.

El deporte ha sido un escudo de fuerza para el desarrollo de este núcleo familiar pues, con sus propias palabras, explica que a través de él cada uno de sus miembros ha logrado adquirir confianza, seguridad y un estrecho lazo de unión con el resto de los integrantes.

Matías Rodríguez, hoy con trece años de edad y cursando Octavo Básico en el Liceo Bicentenario de Molina, lleva a cabo sus estudios por medio de plataformas virtuales, donde mantiene permanentemente la comunicación con sus educadores, recibiendo y enviando diferentes guías de trabajo y ejercitando su faceta deportiva gracias a las rutinas de entrenamiento que envían semanalmente los guías de su Escuela de Fútbol, con el objetivo de mantener la mente sana entre sus pupilos. De esta forma, el proceso de la cuarentena no produce con tanta notoriedad los estragos del estrés y la ansiedad.

El año pasado, luego de ser seleccionado como refuerzo en el equipo de Casablanca para representar a Chile en el torneo ReyCup en Islandia, su perspectiva de la vida tomó tintes aún más serios respecto a su presente y su futuro.

“La experiencia del viaje en Europa despertó un nuevo espíritu en mi hijo”, señala Leslie. “Junto a sus hermanos y mi marido, no nos perdimos ninguno de los partidos que allá disputaron. Los veíamos en línea desde el computador. Nos mantuvimos conectados durante todo el proceso de aquella gran aventura”.

Tras su retorno Matías, que ya era un alumno destacado por su esfuerzo y disciplina, incrementó mayor dedicación a su pasión por el fútbol y estudios. Sus aspiraciones se volvieron más grandes y claras. Desea emprender nuevos viajes al extranjero, abocado siempre en el ámbito deportivo, que es la disciplina que pretende consolidar a través de una carrera universitaria.

Anhela ser un profesional de primer nivel en esta materia y en la construcción de este camino se entrega por completo.

“Es por eso que agradecemos tanto a Ganamos Todos”, recalca Leslie, “por permitir que los niños se formen sobre la base a valores sólidos y por entregar este tipo de oportunidades únicas que alimentan sus sueños incentivándolos a luchar por ellos”.