Ferrocarriles rumbo a la cancha

El Club Social y Deportivo Cooferro de Mejillones nació el 14 de noviembre de 1946 en manos de trabajadores del rubro del ferroviario en esta ciudad.

Hasta 1954 competían en la liga de ANFA de Antofagasta, donde viajaban en camiones y ferrocarril. Producto del desgaste de estos traslados y al conformarse la Asociación de Fútbol de Mejillones, finalmente comenzarían a disputar una liga local con diferentes clubes de la ciudad y cuyo ganador obtiene automáticamente el derecho de ser parte de la Copa de Campeones que se efectúa a nivel regional; en este mismo certamen lograron disputar una final contra el Club Bellavista, obteniendo el subtítulo el año 2011. También han participado en partidos amistosos, en el año 2002, en Salta y Jujuy de Argentina en la categoría de adultos.

   

A partir del año 2006 Cooferro comienza a formar parte de la tercera división profesional de fútbol de Chile, y el nombre oficial, producto del patrocinio constante de la Municipalidad, se transformó en Municipal Mejillones hasta el día de hoy, cuyos jugadores provienen desde todos los equipos de la ciudad.

El club cuenta con una división de honor, senior, adulto e infantil, cuyos niños oscilan entre los 5 hasta los 16 años de edad, y cuya categoría ha existido desde los comienzos del club. En la actualidad están conformados por cerca de 300 participantes activos en total, incluyendo mujeres. Incluso, durante la década de los 80 existió una rama de básquetbol femenina.

Por la categoría infantil han sido invitados a competir a torneos en La Tirana, Arica, Iquique y La Serena, campeonando en los dos primeros mencionados y entregando un importante legado de experiencia para las divisiones más jóvenes.

   

Gracias a una generosa subvención por parte de la Ilustre Municipalidad de Mejillones y a diversas actividades extra programáticas dirigidas para recaudar fondos, Cooferro ha logrado subsistir en el tiempo, proporcionando indumentaria y alimentación para sus jugadores, costeando los pasajes para los viajes y construyendo una cede con fines tangibles de reunión y coordinación.

Arturo Rojas, jugador, delegado y vicepresidente de este bello club se integró a sus filas desde prácticamente su surgimiento.

-Mi padre trabajaba como chofer del carro de bomberos del sector de Ferrocarril,-nos comenta orgulloso-y es gracias a él que comencé a entrenar en las categorías inferiores. Este club ha sido recorrido por varias generaciones desde entonces- finaliza.

Una entidad deportiva de nuestro querido norte que, en su conformación abultada de historia y tradición, no sólo han logrado integrar a la familia en torno al juego y la vida sana, sino a toda una comunidad sin importar la edad, el sexo y condición, aguardando pacientemente la reapertura del Estadio Municipal de Mejillones para volver a empezar las prácticas haciendo rodar el balón sobre la cancha.