Juegos de Vida: “El sueño venido de Haití”

El año 2013 puso sus pies en Chile Mariyolett Usmeis que, como tantos de sus compatriotas haitianos, apostaban por una nueva vida en ciudades lejanas. Tres años más tarde imitó esta odisea el pequeño Bruno, junto a su padre Wisler Lusmat y su hermana menor Fgina, para sembrar el porvenir desde el principio, al igual que su madre, muy lejos de casa.

Ahora cursa Octavo Básico en la Escuela Unión Latinoamericana de Estación Central. Bruno Lusmat vive solamente con Mariyolett, quien se desempaña como feriante en la misma comuna, y Fgina, la última de seis hermanos.

A los cinco años de edad ya practicaba fútbol habitualmente en Haití, lo hacía en los alrededores de su barrio en la compañía de vecinos de su misma edad, ya que en el país prácticamente no existen recintos ni escuelas deportivas.

Nunca más se detuvo. El deporte consiguió traspasar la barrera del idioma y comenzó a relacionarse rápidamente con sus nuevos compañeros chilenos. Fueron ellos mismos que, incluso hasta el día de hoy y gracias a la convivencia diaria dentro de la temporada escolar, le han ayudado a conversar con mayor desplante y aprender cada vez más palabras.

Bruno en entrenamientos Estadio Robert Kennedy, Estación Central.

Representando a esta misma escuela, Bruno participó en el torneo clasificatorio de Estación Central rumbo a Barcelona, tanto en la versión 2018 como en la del 2019. Este certamen, organizado e impulsado por una labor conjunta entre la Municipalidad de Estación Central y la Fundación Ganamos Todos, ha propiciado un espacio real para que decenas de preadolescentes se diviertan sanamente y tengan la oportunidad de optar por un viaje a Europa, empapándose en el propio terreno sobre lo que trata el profesionalismo deportivo.

Su equipo fue eliminado en una dolorosa tanda de penales en octavos de final. Pero algunas semanas después, sin haberlo fantaseado jamás, Bruno fue convocado como refuerzo del Liceo Amador Neghme, campeones vigentes, para potenciar el mediocampo de la escuadra en esta próxima competencia internacional.

-Simplemente no lo creía.- Confiesa risueño- De verdad pensaba que me estaban jugando una broma.

Cuando relató lo acontecido a su familia, tampoco lo creyeron.

Bruno disputando 8vos de final en clasificatorio rumbo a Barcelona 2019.       Bruno hace nuevas amistades en entrenamientos semanales de Liceo Amador Neghme.

El coordinador comunal extraescolar, Ricardo Bustamente, ha estado ayudando al entrenador de los campeones, Rodolfo Dubó, en sus jornadas pedagógicas semanales. Y cuando le mencionamos al jugador haitiano, nos comentó:

-Bruno tiene muy buena técnica y una gran condición física. Además es un niño tranquilo, muy humilde y respetuoso que se ha acoplado de manera excelente al equipo.-Agrega.

Tiene en su voz un atractivo tono de seriedad, con ese mismo tono nos relata que también juega en una liga de fútbol de su comuna por el Club Ovalle y, a pesar de tener promedio académico de 5.9, asegura que no piensa en otra cosa más que en el balón. Suma las horas de juego en los recreos más los entrenamientos en la mítica cancha Robert Kennedy, preparándose para la cruzada de conquistar el primer lugar en España, pues así lo ha pactado con el resto del plantel. Algún día, no tiene dudas, llegará a formar parte del equipo adulto de Universidad Católica. Lo plantea, más que con añoranza melancólica de un sueño legítimo, casi como una fórmula matemática exacta. Sólo es cuestión de tiempo…

Entra a la cancha a trote veloz, hace caso a las instrucciones y no se cansa de mejorar su rendimiento. Barcelona se encuentra más cerca que nunca.