Juegos de Vida: “Invierno en Pudahuel”

Al final del torneo fue el cuadro de Palestino quien se quedó con el primer lugar, pero no hubo espacio para la duda de que todos resultaron realmente ganadores entre las delegaciones de Asociación Santa Corina, Comuna de Cerrillos, Cobreloa, A.C. Barnechea, Escuela de Talento Quilicura, Escuela de Futbol M. P y Colo-Colo.

Como es costumbre en la coordinación de los certámenes en los que participamos, la convocatoria de los equipos y la implementación del material necesario se efectuaron sin mayores inconvenientes. Todos estaba ya preparado, en el marzo de las vacaciones de invierno escolares, para desarrollar la primera versión de la Copa Pudahuel, donde planteles amateur tendrían la oportunidad de medirse ante cubes profesionales en un atractivo campeonato de fútbol en la categoría sub 13 varones.

Equipos amateur se midieron ante escuadras profesionales en la primera versión de Copa Pudahuel.    Equipo de Palestino se coronó como campeón.

Las ceremonias de inauguración y de cierre se destacaron por la presencia del Alcalde local, señor Johnny Carrasco, y de nuestro presidente Harold Mayne-Nicholls, quienes entregaron palabras apropiadas con el objetivo de incentivar la práctica del deporte. Este trabajo asociado entre Ganamos Todos y la Municipalidad de Pudahuel, contó también con la presencia de históricos ex jugadores de alta connotación, tales como Severino Vasconcelos y Juan Carlos Orellana, quienes acompañaron a los jóvenes futbolistas durante los cuatro días de enfrentamientos.

Así mismo, alcanzando los últimos momentos de esta grandiosa fiesta popular, los niños disfrutaron de una merecida hamburguezada para afianzar aún más el ambiente sano y amistoso que se había generado entre los participantes, no sin antes recibir sus correspondientes medallas de reconocimiento, y las copas distribuidas entre las categorías de oro, plata, bronce y cobre, respectivamente.

Severino Vasconcelos entregando medallas de reconocimiento a los participantes del torneo.    Clima helado en Pudahuel no impidió participación activa de los equipos invitados.

Los ocho equipos, orgullosos de sus distinciones, habían reflejado lo mejor de esta grata reunión deportiva en cada una de las tardes donde se dio tránsito al juego en el contacto directo con un aire gélido. El cuerpo denso de un invierno respirando sus alientos más duros sobre la capital no impidió ni el enérgico desempeño de los pies sobre la cancha ni las voces de respaldo que caían desde las tribunas, observando el movimiento del balón que propiciaban los protagonistas en un encuentro sin igual. Porque no sólo el resultado de los marcadores terminaron siendo sorpresivamente estrechos, sino porque ambos mundos, principiantes y experimentados, inmortalizaron un capítulo genuino y recíproco de buen compañerismo, y cuyo aprendizaje colaborador entre todas sus partes levantaron un conmovedor cimiento de humildad.