Juegos de Vida: “Un round más”

Valeria y Cristián

Tenía dieciséis años cuando acudió a la Federación Chilena de Boxeo.

-¿Qué necesito para poder entrenar?- le preguntó directamente al encargado, el legendario Martín Vargas.

Martín, nunca con rodeos en la lengua, le contestó:

-Sólo necesitas ganas ¡Ah! y un buzo.

Inició, de esta manera, su incursión en el mundo de esta antigua disciplina.

Cristián “La Cobra” Salas Muñoz, anteriormente, había practicado vóleibol y ajedrez por su colegio, el Instituto Nacional, desde Séptimo Básico hasta Segundo Medio. Enseguida, estimulado por un instinto de rebeldía, enfocó su ruta deportiva hacia el boxeo.

Su madre, sin embargo, no autorizaba a su hijo del medio para que realizara del todo estas actividades, ya que le permitió entrenar, pero en ningún caso combatir. Y esta situación generó que, inclusive, el propio Martín se viera forzado a tener que acudir en persona para conseguir su permiso ante doña Eugenia Muñoz quien, finalmente y ante esta petición bastante especial, no le quedó más opción que aceptar.

"La Cobra" cuando niño

Cristián, al mismo tiempo que iniciara una serie de peleas amateur, tanto en términos de exhibición como de competencia, trabajaba como encuestador para ayudar a doña Eugenia con los gastos del hogar y el cuidado de su retoño más pequeño. Con la ausencia del padre, Cristián asumió la responsabilidad de convertirse en un pilar no sólo económico dentro de la familia, sino en un referente de protección. Retirando en muchas oportunidades a su hermano Felipe del jardín, llevándolo al gimnasio y acompañándolo también en casa.

El año 2005, “La Cobra” ingresa a estudiar Psicología a la Universidad Diego Portales, sin abandonar su carrera como deportista, que asciende abruptamente luego de disputar su primera pelea profesional el 2014, frente a Marcelo “El Alacrán” Leiva en Concepción,  a quien logra derrotar por knock out en el tercer round. Y, sin transcurrir demasiado tiempo y tras unos cuantos encuentros pugilísticos más, obtiene el título nacional de peso welter el año 2016, ante Erwin Adriazola, a quien vence por un knock out técnico en el quinto round.

    "La Cobra" vs "El duro", pelea por el título latinoamericano 2017    

Un año más tarde, un 27 de octubre de 2017, cuando por medio de su entrenador, Martín Vargas, Cristián ya había conocido en persona a Harold Mayne Nicholls, “La Cobra” viviría la noche más importante de su carrera en el Gimnasio del Estadio Santiago Bueras de Maipú, enfrentándose al argentino Ricardo “El Duro” Obredor en un combate de revancha, ya que tiempo antes ya se habían subido al ring en un encuentro que favoreció al chileno por puntaje. En esta ocasión, muy diferente sin lugar a dudas, se medían por la obtención del título de boxeo latinoamericano.

    Cristián charla IND 2'018

Cristián, contando con el respaldo de la Fundación Ganamos Todos, logra la victoria luego de una larga y ardua pelea a diez rounds por ventaja de puntos. Lo que significó un año dorado para el campeón, ya que una semana más tarde contraería matrimonio con Valeria Valdivia, su novia y amiga que fuera compañera de carrera desde primer año de universidad, y con quien compartiría hasta el día de hoy memorables trastiendas de batallas. Sacrificios. Desafíos. Triunfos. Amargura. La pasión por la vida, heridas cicatrizando, el amor incondicional. La esperanza renaciendo de las cenizas.

-Siempre me llamó la atención su sentido del humor; creo que por eso me enamoré de él- confiesa Valeria- Y convivir con un boxeador, sin duda, ha tenido dulce y agraz. Lidiar con sus dolorosas batallas no ha sido fácil, tampoco las sacrificadas horas de entrenamiento ni sus regímenes alimenticios severos. Pero lo dulce ha sido verlo feliz y realizado porque, mucho más allá de sus logros, tiene la oportunidad de hacer lo que le gusta.

Familia de Cristián

“La Cobra” no ha querido alejarse de Ganamos Todos. Desde que concretó el vínculo en vísperas de la mejor pelea de su vida, la que coronaría el cinturón de campeón latinoamericano alrededor de su cintura de sangre y acero, ha colaborado con nosotros tanto en talleres deportivos, charlas motivacionales, capacitaciones a monitores y elaborados estudios sociológicos en distintas regiones del país. Su postítulo en Sicología Social del Deporte, donde alcanzó el primer lugar académico de su promoción, es un arma poderosa que complementa su temperamento de hierro.

Ya oficialmente retirado del profesionalismo desde noviembre del 2018, “La Cobra” ha negado rendirse. Continúa serpenteando su guardia danzante fuera del cuadrilátero. Haciendo clases de boxeo para todo público en Maipú, visitando de vez en cuando el escondite olvidado del Estadio Nacional en Ñuñoa, que funciona como gimnasio para esta disciplina muchas veces incomprendida. Allí se ofrece como sparring y libra ciertos combates a la sombra del anonimato, sin cámaras, sin micrófonos de por medio. Únicamente la vocación y los buenos amigos. También ayuda a Martín Vargas con la captación de nuevos talentos, ocupando este deporte como herramienta de enriquecimiento personal y social.  No olvida bajo ninguna circunstancia sus orígenes ni los obstáculos que tuvo que sortear para llegar hasta este lugar. Peligrosos accidentes, lo desfavorable, la exigencia de sus estudios, la vigilancia estricta de su madre y las reprimendas de sus entrenadores conformaron un motor de vigorosas toneladas y treinta y tres veranos forjados con el sudor de sus manos, para emprender el vuelo hacia un asalto más.

El reto de vencerse a sí mismo.