Juegos de Vida: “Zapatos con Toperoles”

Lo que comenzó representando un sencillo pero invaluable obsequio de Navidad para adolescentes y niños que visitábamos una vez cada año, llegó a convertirse en una campaña y fiesta social sin obstáculos de tiempo ni espacio.

Toperoles para Todos proyecta mucho más que caridad. En su férrea maquinaria de gestación se reúnen, como en el resto de nuestras actividades, el aporte del sector público y privado. Pero los lazos se estiran con brazadas todavía más fértiles al incluir dentro de su dinámica integral de desarrollo el contacto sublime entre diferentes comunidades, la mayoría de las veces provenientes de realidades prácticamente opuestas.

Entrega de toperoles Quemchi 2017.

Es así como, por ejemplo, convocamos a una serie de colegios particulares de la capital para recolectar la mayor cantidad posible de zapatos de fútbol.

Durante semanas y gracias a la propaganda entusiasta de sus líderes académicos y estudiantiles, alumnos y apoderados depositan botines de fútbol en buen estado para luego, con nuestras propias manos, pasar a retirar los barriles de Ganamos Todos rebalsados de toperoles.

Campañas de recolección de zapatos.    Colgios particulares de Santiago se suman a campaña Toperoles para Todos.    Toperoles para Todos viajando a lo largo de Chile.

En más de una oportunidad, inclusive, coordinamos un procedimiento intermedio donde, con el respaldo de Gendarmería de Chile, los propios internos de algunos recintos penitenciarios desplegaban el rol de limpiar y arreglar los ejemplares más deteriorados, anudándoles cordones nuevos, al ritmo de un trabajo honrado que les favorecía en la conducta y su respectiva contribución al crecimiento humano de tantos pequeños deportistas que ni siquiera conocían.

Cientos de pares de zapatos son repartidos cada año.    Niños y niñas lucen orgullosos sus nuevos zapatos de fútbol.

Estos granos de arena indeleble, multiplicados desde dolorosas celdas hasta los acogedores patios de los colegios Pumahue, Santa Cruz de Chicureo,   Lincoln Scholl Academy, Tabancura, Dunalastair, Saint George y Verbo Divino, entre otros, han sumado la cúspide de su esfuerzo al detener el acelerador de nuestros viajes por todo Chile en estaciones que jamás imaginamos alcanzar.

Niños y niñas abren las bolsas marcadas con su nombre y el rostro se les inunda de cielo. Conmovidos se prueban sus nuevos zapatos y los estrenan de inmediato. Acuden a la cancha para saltar y correr sobre ella, luciendo al roce de sus pies toda la alegría de muchos corazones que eligieron colarse en esta alucinante cadena de amistad y cumplir así con la misión de mejorar la calidad de vida de aquellos que, alguna vez, se olvidaron de soñar.

Sus pasos y los nuestros, para entonces, no volvieron a ser los mismos.

La marcha se hizo indestructible.