La bravura de dos campeones chilenos junto a Ganamos Todos

Una memorable conversación sostuvimos ayer junto a Cristián “La Cobra” Salas y el legendario pugilista chileno Martín Vargas, uno de los deportistas más importantes en la Historia de nuestro país.

El diálogo, dirigido por el presidente de Ganamos Todos, Harold Mayne-Nicholls, tuvo su enfoque en la disciplina del boxeo y en la extensa experiencia de Vargas sobre distintos cuadriláteros en el mundo.

“Mi papá, cuando me vio pelear a los 14 años de edad, me dijo que sería muy bueno, pero que tuviera cuidado de que se me subieran los humos a la cabeza”, señaló el ex campeón continental en un segmento de la entrevista, mientras hablaba sobre sus inicios de su gran pasión en su ciudad natal Osorno.

Consciente de sus más fuertes habilidades, hizo énfasis en la bravura de sus puños al momento de combatir, recordando que gran parte de sus contiendas solían durar poco tiempo, desencadenando un knockout seguro que le permitían imponerse ante sus rivales.

Conversó también acerca de sus intentos por alcanzar el título mundial en peso mosca, evocando a los boxeadores más duros que debió enfrentar en el peak de su carrera profesional, tal como lo fue el mexicano Miguel Canto, con una pelea de revancha llevada a cabo en el Estadio Nacional de Santiago y cuya  asistencia excepcional de público sobrepasó las 40 mil personas en las galerías.

Avanzado el conversatorio, fue abordado el tema de su actual fundación “Martín Vargas” que, con un alto contenido social, se dedica a mejorar la calidad de vida de personas no videntes y con mal de Parkinson. “Ahora yo quiero ayudar, quiero aportar mi granito de arena a toda esa gente mayor que está trabajando con nosotros”, comentó Vargas.

Sobre el mismo contexto, el coordinador de esta interesante charla, Cristián Salas, entrenado desde la adolescencia por el propio Martín Vargas, se refirió a su experiencia como sicolólogo deportivo impartiendo capacitaciones de Ganamos Todos y realizando profundas evaluaciones sociológicas en diferentes regiones del país.

Fue, sin duda, un valioso y nuevo encuentro entre dos notables boxeadores chilenos, provenientes de distintas generaciones, a través de la plataforma Zoom y FacebookLive, que compartieron el espíritu de superación como un denominador común y su infinito amor por el deporte plasmado en la persistencia y la dedicación, lo que los condujo, finalmente, en convertirse en campeones indiscutibles y a ganarse el cariño y el respeto de la gente.