La voz del Oro

Hace 16 años la dupla épica de Fernando González y Nicolás Massú conquistaban el pódium de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. Días antes el Feña ya había sido merecedor del preciado bronce en la categoría single de la misma competencia. Un recuerdo entrelazado a la historia más exitosa de nuestro país y que hoy, en pleno 2020, tuvimos el privilegio de revivir gracias a la visita de “Mano de Piedra” a los conversatorios de Ganamos Todos, dirigidos por nuestro Presidente Harold Mayne-Nicholls, que llevó a cabo una transmisión desde Instagram el día de ayer.

Con un desplante comunicacional aplaudible, Fernando nos conversó acerca de su nuevo rol como padre y la felicidad que ha traído a su vida. También comentó algunas anécdotas de su paso por Grecia en el ámbito deportivo durante aquel memorable certamen mundial, sus inicios en el tenis, su gusto por el fútbol, el cual no sólo lo ha presenciado como espectador, sino que también lo ha practicado como jugador. “Cuando niño le pegaba fuerte a la pelota y era muy rápido, pero con el tiempo me puse malo”, señaló entre risas.

Posterior a su retiro profesional en el circuito tenístico, recordó con cariño la invitación que le facilitó Mayne-Nicholls para el Mundial de fútbol de Sudáfrica 2010, durante su gestión presidencial en la ANFP. Allí vivió grandes experiencias y recalcó su goce desde la plataforma de hincha, aclarando que la pasión y los nervios se presentaban del mismo modo en que solían presentarse en sus más duras batallas al interior de los courts.

Enfatizó que la incidencia familiar representa una importancia fundamental en el desarrollo de cualquier deportista que, en su caso, tomó mucha fuerza desde la figura paterna, quien le brindó el apoyo necesario para su crecimiento personal y profesional.

Se refirió a su paso como comunicador y entrevistador en Radio Bio Bio TV, donde tuvo la oportunidad de charlar junto a interesantes personajes nacionales. “Me gusta conversar con personas de todo tipo de pensamientos, siempre se puede aprender de cada uno”, confesó humildemente.

Concluimos así, con una tremenda asistencia de espectadores, este inolvidable capítulo de diálogo junto a un referente muy admirado tanto en el ámbito nacional como internacional, en el cual transmitió una vibra cargada de positivismo, una alegría abrasadora y los mejores deseos para motivar el ejercicio del deporte dentro de cualquier comunidad.

Porque como mencionó con sus propias palabras: “Creo que con el deporte todos ganamos, hasta los que pierden ganan mucho”.